Euskal Herria, el pueblo-nación más antiguo de
Europa, es una supervivencia.
Euskal Herria (nombre que en el idioma vasco significa "pueblo
de la lengua vasca" y designa a la vez a la población
y al territorio, al Pueblo Vasco y al País de los vascos)
es, ante todo, una enigmática supervivencia.
Situada en el Suroeste de Europa, en el recodo del Golfo de Vizcaya
del Océano Atlántico y a caballo de los Pirineos
Occidentales, suma un poco menos de tres millones de personas
(2.873.512 según los últimos Censos, el francés
de 1990 y el español de 1991, 2.907.003 en 1993) en
un poco menos de veintiún mil kilómetros cuadrados(20.644).
Está integrada por seis provincias (Araba, Bizkaia, Gipuzkoa,
Lapurdi, Nafarroa y Zuberoa; Nafarroa dividida y separada de su
parte norte, Behe-Nafarroa, por la frontera franco-española).
Euskal Herria tiene actualmente repartido su territorio y su población
bajo dominio del Estado español (el 86% del territorio
y el 91% de la población) y el Estado francés (el
14% del territorio y el 9% de la población).
Pero en el Neolítico estaba ya formado el pueblo vasco
y hablaba ya euskara. Hablaba el idioma que es la única
lengua pre-indoeuropea de Europa, la única anterior a la
llegada de las tribus indoeuropeas a Europa hace alrededor de
cuatro mil (4.000) años. El euskara, la lengua que carece
de parientes conocidos, la lengua isla. El que los actuales
nombres en euskara de herramientas como el cuchillo y el hacha
contengan la raíz aitz (es decir, piedra)
indica claramente que cuando se les pusieron esos nombres el hacha
o el cuchillo se hacían de piedra. El pueblo vasco y
su idioma son los más antiguos entre los que están
actualmente vivos en Europa.
Hace ciento cincuenta mil (150.000) años, en la fase intermedia
de la glaciación Riss, había ya seres humanos en
el territorio de lo que hoy llamamos Euskal Herria. Una pequeña
población Neanderthalense vivió aquí en cuevas,
abrigos bajo roca o al aire libre durante el Paleolítico
medio entre los años 90.000 a 32.000 antes de Cristo. Al
final del Paleolítico superior (que abarca del 32.000 al
8.500 antes de Cristo) apareció el tipo humano que desembocó
en el tipo vasco.
Hay en Carranza, en el oeste de Euskal Herria, un santuario construído
entre el 25.000 y el 16.000 a.C. y en otras partes del territorio
de Euskal Herria varios construídos en el interior de cuevas
en el Magdaleniense (fase final del Paleolítico superior):
la de Santimamiñe decorada hacia el 13.500, la de Arenaza
hacia el 13.000, la de Ekain, etc, etc.
La serie de cráneos encontrados en la cueva de Urtiaga
(en Iciar, Deva, Guipúzcoa) permite contemplar bastante
bien la formación del tipo humano vasco. El más
antiguo de esos cráneos, del final del Paleolítico
superior, muestra a la vez un gran parentesco con el hombre de
Cromagnon y los comienzos de una evolución hacia el tipo
vasco actual mientras que los cráneos azilienses (del período
aziliense que discurre entre el 8.500 y el 5.000 a.C.) encontrados
en el mismo yacimiento son intermedios entre el tipo Cromagnon
y el tipo vasco. Los cráneos de la Edad de Bronce encontrados
en la parte montañosa de nuestro país son ya en
su mayoría del tipo vasco.
Todo eso indica que el pueblo vasco NO se formó fuera
del país viniendo luego a quedarse en él. Indica
que el pueblo vasco se originó en el Pirineo Occidental
por evolución autóctona a partir del hombre de
Cromagnon. Aquellas peculiaridades craneológicas antes
mencionadas han sido respaldadas después por las investigaciones
que han demostrado las peculiaridades de la sangre del tipo humano
vasco (elevado porcentaje de grupo 0 y muy elevado porcentaje
de Rh negativo).
Hace poco tiempo se ha publicado en Estados Unidos un trabajo
sobre la historia genética de la Península Ibérica
y otro referido a Euskal Herria (titulado este último "Principal
component analisis of de gene frecuencies and the origen of basques").
Los antropólogos de la Universidad de Barcelona Jaume Bertrandpetit
y Fancesc Calafell han estudiado las frecuencias de diferentes
genes en el ADN cuya transmisión hereditaria es bien conocida
y así han podido establecer que "La diferenciación
genética del País Vasco se originó hará
unos 18.000 años, en el punto álgido de la última
glaciación". Como ha explicado uno de esos autores,
siempre ha prevalecido "la idea de los vascos como una
población autóctona, en el sentido de que habían
permanecido en el mismo sitio durante miles de años".
Lo que su investigación supone de nuevo es, como dice Calafell,
que: "Hemos corroborado esta hipótesis y la hemos
precisado, dándole fechas y mecanismos".
Si algo cierto puede decirse de Euskal Herria, del Pueblo Vasco, es que SON SUPERVIVIENTES.
Euskal Herria es, ante todo, una supervivencia en interacción
prolongada con un territorio que ha generado una conciencia productiva
y una repetida resistencia a la dominación extranjera.
Ha sido el proceso histórico de la larga interacción
de un grupo humano durante miles y miles de años (18.000
al menos) con el mismo territorio el que ha producido como precipitado
el pueblo vasco.
Ha sido una interacción fecunda porque ha convertido
a ese grupo humano en una etnia, en un pueblo, en el pueblo vasco.
Y le ha fabricado un inestimable tesoro: su "conciencia
productiva". Es decir, le ha fabricado lo que según
un autor vasco (Iñaki Gil de San Vicente) es: "un
conjunto de formas y contenidos que dotan de sentido a una comunidad
haciéndole disponer de CONCIENCIA DE SI, de autoidentidad
propia y diferenciada de otras comunidades"
De forma que está científicamente probado que el
pueblo vasco lleva, por lo menos, 18.000 años (dieciocho
mil años) viviendo ininterrumpidamente en el territorio
de Euskal Herria. Y ese pueblo vasco ha protagonizado muchas veces
la resistencia colectiva a la dominación extranjera
que es el caldo de cultivo para el fenómeno nacionalista,
para la manifestación de la voluntad de construirse como
nación.
De todo ello vamos a hablar aquí.